
Había lágrimas en los rostros de algunos jugadores de Talleres. Sobre todo en los juveniles. Quizá, en los grandes, la procesión iba por dentro. Igual, a todos los pies les pesaban como si fueran de plomo.
Como a los hinchas que ayer poblaron el Chateau, el desencanto, provocado por Antoniana y la actuación propia, se había convertido en el dolor que deparaba la eliminación impensada.
Porque la “T” venía como banca y terminó sin nada. Talleres había dejado escapar la posibilidad de avanzar a la siguiente ronda del Apertura –clasificatorio a las semifinales por un ascenso– cuando lo favorecían una victoria y hasta un empate.
Al final, cayó por 1-0 y quedó eliminado de la ronda inicial de la primera etapa del Argentino A. Era la primera chance seria que tenía para empezar a cicatrizar la herida que se abrió el 13 de junio pasado, cuando, tras empatar con Quilmes, la “T” descendió al Torneo Argentino A, el piso de su historia deportiva.
Ya no había nada que hacer, pero la cabeza le sigue trabajando a 10 mil revoluciones por minutos. El “no pudo ser” estará a full varios días. Talleres no pudo jugar con la necesidad del rival para hacer valer la ventaja que “el posibilidómetro” le daba al inicio. No pudo revertir el 0-1 inicial, ni ejercer el papel de casi imbatible que había alcanzado en el Estadio Córdoba.
Todo pesa, todo se recuerda: que la formación del plantel fue irregular, igual que la pretemporada, que la campaña no tuvo resultados de visitante, que no se pudo formar dos veces el mismo equipo, que los pibes, que los grandes...
La realidad había quedado a la vista. Antoniana jugó mejor, cumplió con la ley del ex (“el Sapito” Coleoni pasó por el semillero) y así Talleres no pudo quedar entre los 10 mejores de 25 equipos y se marchó del Chateau pensando que recién deberá volver al 17 de enero, hasta que inicie el Clausura. Saporiti anticipó que va a tomar una decisión y quienes lo conocen dicen que después viene el “me voy”. Aunque esta decisión no dependerá sólo de su ánimo sino de la administración que tenga el club.
Una postal, la incertidumbre
“¿Qué pasará con Talleres?”, es la pregunta más escuchada. La respuesta estará en Tribunales. En pocos días, el Tribunal Superior de Justicia dirá si vuelve Ateliers o si el club continúa administrando por el fideicomiso con el apoyo de la fundación. En cualquier caso, la resolución dejará ganadores y perdedores. Aunque hasta ahora, el que siempre perdió fue Talleres.
Hasta el 17 de enero
Talleres volverá a jugar en esa fecha de 2010, cuando debute como visitante de Racing de Nueva Italia, en el inicio del Torneo Clausura del Argentino A. En esta oportunidad, el equipo albiazul integrará la Zona 2. ¿El fixture? Son ocho fechas a dos ruedas, con un Interzonal incluido. El orden es el siguiente: Racing (V), Sportivo Belgrano (L), Crucero del Norte (V), Antoniana (L), Ben Hur (V), Central Córdoba (V), Libertad de Sunchales (L) y Unión de Sunchales (V). La segunda rueda se invierte la localía.
Síntesis
Talleres (0): Matías Giordano; Federico Lussenhoff, Guillermo Cosaro y Edgardo Galíndez; Sebastián Navarro, Juan Galarraga, Cristian Basualdo e Ignacio Anívole; Agustín Díaz; Roberto Moreira Aldana y Damián Solferino. Director técnico: Roberto Saporiti.
Juventud Antoniana (1): Diego Aguiar; Jorge Peirone, César González, Damián Fernández y Raúl Gorostegui; Matías Rinaudo, Eric Chmil, Carlos Medina y Marcos Navarro; Héctor Arrigo y Facundo Ermini. Director técnico: Gustavo Coleoni.
Gol: PT, 21m Arrigo (JA).
Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar, Federico Arce por Galarraga (T); 10m. Pereyra por Díaz (T); 24m. Oscar Domínguez por Rinaudo (JA); 32m. Julio Cuello por Arce (T); 36m. Emanuel Loeschbor por Navarro (JA) y 42m. Claudio Acosta por Ermini (JA).
Cancha: Estadio Olímpico Córdoba.
Árbitro: Miguel Mazzón.
Fuente: LA VOZ DEL INTERIOR
Como a los hinchas que ayer poblaron el Chateau, el desencanto, provocado por Antoniana y la actuación propia, se había convertido en el dolor que deparaba la eliminación impensada.
Porque la “T” venía como banca y terminó sin nada. Talleres había dejado escapar la posibilidad de avanzar a la siguiente ronda del Apertura –clasificatorio a las semifinales por un ascenso– cuando lo favorecían una victoria y hasta un empate.
Al final, cayó por 1-0 y quedó eliminado de la ronda inicial de la primera etapa del Argentino A. Era la primera chance seria que tenía para empezar a cicatrizar la herida que se abrió el 13 de junio pasado, cuando, tras empatar con Quilmes, la “T” descendió al Torneo Argentino A, el piso de su historia deportiva.
Ya no había nada que hacer, pero la cabeza le sigue trabajando a 10 mil revoluciones por minutos. El “no pudo ser” estará a full varios días. Talleres no pudo jugar con la necesidad del rival para hacer valer la ventaja que “el posibilidómetro” le daba al inicio. No pudo revertir el 0-1 inicial, ni ejercer el papel de casi imbatible que había alcanzado en el Estadio Córdoba.
Todo pesa, todo se recuerda: que la formación del plantel fue irregular, igual que la pretemporada, que la campaña no tuvo resultados de visitante, que no se pudo formar dos veces el mismo equipo, que los pibes, que los grandes...
La realidad había quedado a la vista. Antoniana jugó mejor, cumplió con la ley del ex (“el Sapito” Coleoni pasó por el semillero) y así Talleres no pudo quedar entre los 10 mejores de 25 equipos y se marchó del Chateau pensando que recién deberá volver al 17 de enero, hasta que inicie el Clausura. Saporiti anticipó que va a tomar una decisión y quienes lo conocen dicen que después viene el “me voy”. Aunque esta decisión no dependerá sólo de su ánimo sino de la administración que tenga el club.
Una postal, la incertidumbre
“¿Qué pasará con Talleres?”, es la pregunta más escuchada. La respuesta estará en Tribunales. En pocos días, el Tribunal Superior de Justicia dirá si vuelve Ateliers o si el club continúa administrando por el fideicomiso con el apoyo de la fundación. En cualquier caso, la resolución dejará ganadores y perdedores. Aunque hasta ahora, el que siempre perdió fue Talleres.
Hasta el 17 de enero
Talleres volverá a jugar en esa fecha de 2010, cuando debute como visitante de Racing de Nueva Italia, en el inicio del Torneo Clausura del Argentino A. En esta oportunidad, el equipo albiazul integrará la Zona 2. ¿El fixture? Son ocho fechas a dos ruedas, con un Interzonal incluido. El orden es el siguiente: Racing (V), Sportivo Belgrano (L), Crucero del Norte (V), Antoniana (L), Ben Hur (V), Central Córdoba (V), Libertad de Sunchales (L) y Unión de Sunchales (V). La segunda rueda se invierte la localía.
Síntesis
Talleres (0): Matías Giordano; Federico Lussenhoff, Guillermo Cosaro y Edgardo Galíndez; Sebastián Navarro, Juan Galarraga, Cristian Basualdo e Ignacio Anívole; Agustín Díaz; Roberto Moreira Aldana y Damián Solferino. Director técnico: Roberto Saporiti.
Juventud Antoniana (1): Diego Aguiar; Jorge Peirone, César González, Damián Fernández y Raúl Gorostegui; Matías Rinaudo, Eric Chmil, Carlos Medina y Marcos Navarro; Héctor Arrigo y Facundo Ermini. Director técnico: Gustavo Coleoni.
Gol: PT, 21m Arrigo (JA).
Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar, Federico Arce por Galarraga (T); 10m. Pereyra por Díaz (T); 24m. Oscar Domínguez por Rinaudo (JA); 32m. Julio Cuello por Arce (T); 36m. Emanuel Loeschbor por Navarro (JA) y 42m. Claudio Acosta por Ermini (JA).
Cancha: Estadio Olímpico Córdoba.
Árbitro: Miguel Mazzón.
Fuente: LA VOZ DEL INTERIOR